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Reseña de Alberto González-Calero sobre “La palabra sabe” de Miguel Casado en ABC (Edición de Castilla-La Mancha)

Reseña de Alberto González-Calero sobre La palabra sabe de Miguel Casado en la sección “Artes & Letras” de la edición de Castilla-La mancha de ABC el sábado 23 de febrero de 2013:

 

Miguel Casado

La palabra sabe y otros ensayos sobre poesía

 

Miguel Casado (Valladolid, 1954) es un profesor de literatura y reconocido crítico literario, además de poeta. Él y su mujer, Olvido García Valdés, llevan afincados en Toledo desde hace más de 15 años y en ese tiempo ambos, pero en este caso Miguel que es de quien tratan estas líneas, ha acreditado ampliamente su vinculación con esta ciudad y con esta región.

En 2003, hace ahora unos diez años, Miguel Casado preparó por encargo del Servicio de Publicaciones de la Junta  la antología Mar Interior. Poetas en CLM en la que recogía una selección de la obra de más de medio centenar de creadores líricos de estas tierras, y donde explicaba sus afinidades y diferencias.

Y muy recientemente, el pasado otoño, coordinó y presentó en la Biblioteca de Castilla-La Mancha un ciclo Poesía en Toledo: Nuevas voces en el que apadrinó y analizó la obra de ocho poetas con escasa obra publicada y necesitados por tanto de una mayor proyección, sin que en ningún caso eso fuera signo de inmadurez o falta de calidad. Igualmente ha desarrollado diversas lecturas poéticas (suyas y ajenas) en el Museo Sefardí.

Ambas actividades reflejan el interés de Miguel Casado por lo que se escribe y se publica (o no) por estos lares y sus buen olfato para separar el trigo de la paja en esos ámbitos.

Pero esos no son, ni mucho menos sus únicos saberes. En el terreno nacional Miguel ha publicado innumerables artículos de crítica literaria, fundamentalmente de poesía, prólogos y ediciones de obras, por ejemplo en los casos de Aníbal Núñez, Antonio Gamoneda, José Miguel Ullán o Vicente Núñez, además de una muy solvente biografía de Valle Inclán.

También destaca su tarea como traductor, en la que ha vertido libros o fragmentos de Paul Verlaine, Arthur Rimbaud, Baudelaire o Francis Ponge, entre otros autores.

Este libro, que inicia una nueva aventura editorial, Libros de la resistencia, recoge quince trabajos de crítica literaria, divididos en dos bloques bien delimitados. El primero de ellos tiene un carácter más teórico, de reflexión sobre el sentido de la poesía, su “espacio”, su naturaleza y lo que el autor describe como el debate en torno a la “autonomía de la palabra poética”.

En este primer bloque también encuentran hueco profundas lecturas que Casado hace de la obra de dos autores importantes aunque muy diferentes entre sí: el francés Arthur Rimbaud y el británico (militar por más señas) T. E: Lawrence, más conocido por la posteridad como Lawrence de Arabia.

Mientras que el segundo se centra en la reflexión sobre autores individuales. Aquí el autor recoge dos trabajos sobre autores ‘canónicos’ Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado, con valoraciones muy personales y sugerentes y que chocarán, a buen seguro, con más de una opinión académica consolidada. Los otros trabajos se refieren a poetas podemos decir contemporáneos, entre los que cabe mencionar a los ya fallecidos José Ángel Valente, José Miguel Ullán, Vicente Núñez, Aníbal Nuñez, y Manuel Padorno, mientras que el único de los vivos estudiados es el leonés Antonio Gamoneda, de quien Casado ha editado además una amplia introducción a su Poesía.

Quizá el hilo común que une a todos estos poetas sea, como dice el crítico José Luis Calvo, pertenecer “a la corriente de la poesía del conocimiento, quizá la corriente donde late la auténtica poesía”.

Su toma de partido por la poesía viene definida en dos nítidas afirmaciones contenidas en el prólogo del libro: “La preocupación por la vida es lo único que me induce a plantearme las cuestiones literarias que voy a desarrollar”. Y más adelante otra afirmación no menos rotunda: “El arte como conciencia de estar vivo”.

Esta indagación en la palabra como nexo de unión entre la vida y la literatura es pues el hilo de conductor de un libro del que aprenderemos mucho en torno a los mecanismos de creación pero del que también disfrutaremos como obra de arte por la calidad y por la honda dimensión de su escritura.

Alfonso González-Calero